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Buzos de langostas: Vivir y morir por el “Oro rojo”

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Foto reportaje sobre la peligrosa profesión de buzo de langostas. Publicado en la revistaDomingo” (Ver las paginas: 8-13) del DiarioLa Prensa.

Corn Island está a casi seis horas en barco desde la Costa Caribe de Nicaragua. No es fácil llegar si no es con un boleto de avión desde Managua. Vía tierra son casi quince horas. La buena noticia es que este año el Aeropuerto de Corn Island se transformará en Aeropuerto Internacional.

El 2013 es un año de transformación e inversión en el negocio turístico, pero para lo que no hay buenas noticias es precisamente para los que trabajan en el negocio de las langostas: “El oro rojo del Caribe”.

La pesca de langosta se puede realizar en dos maneras: Con trampas y a mano con un arpón debajo del agua a grandes profundidades. La organización que regula la pesca en Centroamérica debe hacer algo para terminar con este tipo de pesca peligrosa, pero los buzos siempre consiguen la extensión de dos años más para trabajar. En junio de 2013 se buscará una nueva extensión.

Pero, ¿cómo hacen los buzos para ejercer el trabajo? ¿Quiénes son ellos? Son migrantes de Puerto Cabezas generalmente miskitos que llegan para ganar algo de dinero.

La manera es muy simple: rentan un barco con capitán, unos 12 tanques, un regulador, una máscara y un arpón. El manejo de inmersiones y mantenimiento del equipo también son muy simples.

Si conoces a un amigo que hace buceo, entonces debes saber que las reglas científicas y los procedimientos para bucear son muy serias y se deben seguir con cautela para evitar daños permanentes a la salud.

Bueno, sin mencionar las reglas, olvídate de todo esto, también es duro creer que aquí en Corn Island un pescador toma hasta 16 tanques, no tienen licencia para bucear, no conocen las reglas y tablas científicas, el aire de los tanques no es de calidad, los equipos están viejos y sucios (Un tubo sucio de carbono se puede bloquear en cualquier momento y provocar asfixia).

Esta es una historia de economía sumergida —no encuentro mejor palabra para describir esta realidad— contada también en fotografía documental, un trabajo que puede generar reflexiones cuando estés frente a un plato de langosta servido en los mejores restaurantes del mundo, por tanto, puede llegar a transformar la realidad de la pesca de langosta que en la actualidad está fuera de control.

Uno de los tantos casos de buzos es el de José Antonio Don Salomon, que nos cuenta toda su historia.

:::¿Cuántos años tienes?

27.

:::¿De dónde eres?

Soy de Puerto Cabezas, de un municipio que se llama Tronquera.

:::¿Porqué estas en Corn Island?

Porque necesitaba trabajar en algo que me diera dinero.

:::¿Cuándo empezaste a bucear y por qué?

2001 para conseguir dinero. (Sonríe)

:::¿Cuál es el equipo que utilizas para trabajar? O ¿Cómo manejas el oxígeno?

A la medida del oxígeno, cada tanque lo abrís cinco veces para salir afuera, entonces uno ya sabe el control del agua en el tanque y según la profundidad en la que te encuentras. Por ejemplo: a una profundidad de 150 pies se abren nada más tres veces el tanque. Algunos buzos ven que quedan sin oxígeno pero siguen atrapando langostas, luego tienen que salir como locos para afuera y cuando salen así es cuando les afecta la presión del agua porque uno no sale a su control, sino que sale descontroladamente.

:::¿Cuál es el máximo de tanques que has utilizado?

Doce tanques, de ahí, no más.

:::¿Cuánto puede ganar un buceador en una semana?

En una semana se gana entre 1,000 y 3,000 córdobas.

:::¿A cuánto compran las langostas?

Desde 200 a 400 córdobas la libra.

:::¿Cuántas langostas se puede tomar en un día?

Con un tanque se pueden tomar hasta 70 langostas, en un día hasta 400 langostas.

:::¿Cómo es un día típico para los buzos?

Entramos a las siete y salimos a las dos te la tarde, salimos a pasear con el dinero que conseguimos, nos divertimos. Cuando es fin de semana descansamos, nosotros no tomamos, salimos a pasear con alguna mujer, vamos a comer a algún restaurante lujoso luego nos regresamos y al día siguiente la misma rutina de siempre, salir a trabajar al Mar.

:::¿Cuándo te enfermaste?

2007. Cuando estaba buceando aquí en South Beach sentí en la profundidad a 160 pies bajé bien pero al subir sentí un mero en mi cabeza y dolor en la espalda, salí a la superficie me monté a la lancha y recuerdo que íbamos corriendo dos millas y media yo me sentía muy mal y se lo dije al capitán, él bajó la velocidad y después me dio los tanques, bajé, comencé a sacar la presión, saqué dos tanques de la presión y me ayudó un poco, luego me fui a mi casa, me enjuagué me cambié de ropa y regresé a la lancha y volví a convulsionar. La misma presión me botó en la panga pues y desde ahí no pude volverme a levantar.

:::Cuéntanos ¿cómo fue cuando te enfermaste?

Aquí en Corn Island me tuvieron cuatro días hospitalizado por el huracán Félix. Después me llevaron a Puerto Cabezas, ahí estuve hospitalizado 17 días y no me ayudaba a mover ni un solo dedo la cámara de descomprensión. El doctor me dijo que como en quince años yo iba a poder mover algunas partes del cuerpo pero gracias a Dios mejoré pronto, me trasladaron a Managua y pasé a punta de fisioterapia y eso me ayudó bastante. Hay otros buzos que quedan muy mal, que no se pueden mover para nada, la familia tiene que hacerle todo, bañarlo, limpiarlo… yo gracias a Dios no quedé tan mal.

:::¿Si no hay una cámara de descompresión en Corn Island, qué pasa si un buzo se enferma?

Cuando viene un buzo con dolores muy fuertes en los riñones, los otros lo traen aquí a la playa y después a treinta pies de profundidad para descompresionar. Se usan hasta cinco tanques para descompresionar bien, pero si esto no ayuda entonces tienen que hacerle un traslado de siete u ocho horas en lancha a Puerto Cabezas. Todo depende de las condiciones del mar.

:::¿Qué sabes de la existencia de ayudas para la seguridad de los buzos en Puerto Cabezas?

Para los buzos, si, hay un INSS en la Alcaldía, que le ayudan ahí en Puerto Cabezas, a la mayoría de los buzos que quedan discapacitados, ellos les ayudan para que puedan sobrevivir. Pero aquí no hay nada de eso.

:::¿Entonces como resuelves las necesidades básicas de tu hogar?

Aquí vivimos dependiendo de los buzos que trabajan todavía. Son los buzos activos y también de los capitanes, todos ellos no nos abandonan porque saben cómo es el trabajo de los buzos aquí en Corn Island.

:::¿Quién te regaló la silla de ruedas?

Me la regaló Santa Claus Nica (Ríe). La Alcaldía.

:::¿Cuántos buzos enfermos hay en la isla?

Aquí hay siete, pero en otros lugares de la costa son incontables.

:::¿Conoces a alguien que falleció ejerciendo este oficio?

Si, conozco a uno que murió muy joven, tenía 25 años, trabajaba como buzo desde los quince años, era buen buzo pero esto es así, el mar te da y te da para sobrevivir y cuando quiere te mata de un solo. Vino un joven de muy lejos que solo vino a morir, tenía 4 o 5 meses de trabajar aquí y murió por lo mismo, la presión, y es que hay cuatro tipos de presiones: la primera que es leve, la segunda que te deja algunas partes del cuerpo sin poder movilizar, la tercera que te deja con el cuerpo totalmente inmóvil y la cuarta presión bajo el agua que es la que te mata de un solo.

:::¿Qué es lo que más extrañas de bucear?

Mirar el océano debajo del mar, toda clase de especie de peces, la langosta… es bastante lindo ese otro planeta donde vivimos los buzos.

:::¿Los buzos tienen buena suerte con las mujeres?

Si, a las mujeres les gustan mucho los buzos pero no porque seamos buzos sino por el dinero (Ríe) Los buzos son así, les gusta andar de una mujer en otra.

:::¿Cómo encontraste a tu esposa?

Si, por fin una de ellas se enamoró realmente de mí y conseguí pareja para vivir feliz. A ella la encontré después del accidente.

:::¿Cuál es el deseo más grande que tienes?

Mi deseo más grande es para mis hijos, deseo que ellos puedan sobrevivir, yo no tengo nada para darles, como un fondo para darles cuando yo muera y ellos tengan su propia ayuda, por eso yo pido una ayuda para las personas de Corn Island que estamos en crisis.

© 2013 Paolo Proserpio / LAPRENSA

Aqui la galería y artículo original (Ver las paginas: 8-13)